Tomás Hirsch: «Efectivamente este es un gobierno de infelices»

El diputado de Acción Humanista, Tomás Hirsch, aseguró que los dichos de la presidenta del Colegio Médico no fueron un error por el que debía disculparse. «Efectivamente este es un gobierno de infelices, es decir, gente que no es feliz y que le ha restado felicidad a la inmensa mayoría de los chilenos», dispara.

Fundador del Partido Humanista (PH) en mayo de 1984, el diputado Hirsch el año pasado decidió dar un paso al costado del único partido de su vida. A casi un año de su salida, hace un severo análisis del rumbo que tomó el conglomerado marcado por la figura de Pamela Jiles.

Asimismo, no esconde sus críticas al Gobierno y al presidente Piñera, apuntando a la necesidad de evitar un “error histórico” de mantener a la derecha en La Moneda, repasando de paso a los precandidatos oficialistas.

No obstante, desde su experiencia como excandidato presidencial, advierte que no basta con atribuirse la idea del retiro del 10% de las AFP para ser un buen precandidato como su excamarada, la diputada Pamela Jiles.

“¿Qué es eso de la abuela y el abuelo?”, se cuestiona.

Postergar las elecciones

¿Qué opina de realizar las elecciones el 10 y 11? ¿Están las condiciones sanitarias?

– Estamos en el borde de tomar una decisión y en ese sentido comparto la propuesta que hizo la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, de hacer una reunión el lunes 29, en la cual participen el Colegio Médico, Gobierno, ministros, diputados, senadores, distintas autoridades, en la cual se pueda revisar todos los antecedentes que estén en la mano y tomar una decisión que esté fundada en aspectos médicos y no en cálculos políticos o cálculos electorales, que creo que sería un tremendo error.

Creo que todo el proceso electoral ha estado lleno de improvisaciones y errores por parte del Gobierno. A último minuto propone la votación en dos días, que no resuelve bien el problema, que genera incertidumbre, genera dudas. Tenemos hasta ahora un Servel que ha operado bien y sin embargo lo vamos a poner en una situación de fuerte cuestionamiento en caso de cualquier irregularidad.

¿Cree que se tensiona un diálogo del Gobierno con Izkia Siches luego de sus declaraciones polémicas?

– Ella ha tenido un gesto que nunca han tenido las autoridades de Gobierno que es la de pedir disculpas y reconocer un error en sus palabras, error que yo no comparto, porque efectivamente este es un gobierno de infelices, es decir, gente que no es feliz y que le ha restado felicidad a la inmensa mayoría de los chilenos. Por el contrario, este es un Gobierno que debería pedir disculpas por las permanentes, profundas y reiteradas violaciones de derechos humanos que ha cometido. Izkia Siches es reconocida como una persona que está preocupada del tema de la salud y creo que sería importante escucharla atentamente.

¿Cree que está la voluntad política de postergar las elecciones? Porque hay varios parlamentarios que están en contra de la idea.

– Lo que pasa es que es comprensible porque el Gobierno ha generado mucha incertidumbre, ha sido muy confuso. No nos olvidemos que todos los mensajes que ha dado el Gobierno en distintos ámbitos en torno a la pandemia, han sido confusos. Un Gobierno que dice que está a la vanguardia de la solución porque ha vacunado a 5 millones de personas, que da permiso de vacaciones con una pasividad impresionante, que decreta cuarentenas parciales en una comuna y en otra no. Entonces se generan dudas respecto de las decisiones del Gobierno si van a estar motivadas estrictamente por motivos de salud o no. Yo entiendo las dudas que se le generan a muchos parlamentarios, a muchas organizaciones políticas y sociales, entiendo perfectamente que algunos vean que en una decisión o en otra el Gobierno pueda estar haciendo cálculos políticos electorales, porque están muy desacreditados, porque ha mentido y engañado a la ciudadanía, entonces hoy día no tiene credibilidad, por eso he puesto el énfasis que la decisión tiene que provenir de la recomendaciones que haga el Colegio Médico como autoridad en esta materia.

Retiro del 10%: un mal necesario

Pasando a un punto vinculado a la pandemia, pero más relacionado con lo económico ¿está a favor de un tercer retiro del 10% desde las AFP?

– La pregunta no admite una respuesta tan simple como un si o un no, creo que nadie, ninguno de quienes hemos aprobado los primeros dos retiros estamos a favor de que los trabajadores tengan que recurrir a sus propios ahorros para poder resolver los tremendos problemas que están sufriendo como resultado de la pandemia. Sin embargo, no ha quedado otra alternativa. Cuando hay un Gobierno que es sordo, que no entiende las dificultades por las cuales están pasando las familias, cuando hay un Gobierno que cree que se resuelve el problema del fin de semana con delivery de la feria, es tal la desconexión con la realidad que la única posibilidad que ha quedado es que la gente pueda disponer de esos recursos que le pertenecen. Por eso lo hemos aprobado y por eso voy a aprobar un tercer retiro, porque pasan los meses y no hay absolutamente ninguna respuesta seria, sólida, por parte del Gobierno.

Una vez más le hemos escuchado al presidente de la República hace un par de días una serie de medidas que son tan complicadas, con tanta letra chica, que requieren un manual para poder saber a cuál beneficio va a poder acceder una familia u otra familia. Las complejidades que pone, las dificultades que pone el Gobierno, nos obligan a tener que dar una solución real y ese es el tercer retiro.

¿En el fondo la pandemia la están pagando los trabajadores?

– Eso es absolutamente así y es comprobable con números concretos. Con los dos retiros de las AFP, los trabajadores han usado alrededor de 20 mil o más millones de dólares de sus propios ahorros. Si a eso le sumamos lo que se ha utilizado de los ahorros del fondo de cesantía, estamos hablando de alrededor de 26 mil, 28 mil millones de dólares. Por otro lado, los programas de ayuda del Gobierno hasta el momento han utilizado alrededor de 6.200 millones de dólares, es decir, en números concretos el Gobierno no ha aportado más del 20% de los recursos con los que han podido contar las familias durante la pandemia. Entonces la respuesta es sí, esta pandemia la han tenido que financiar las familias.

¿Qué opina de que se asegure que el proyecto del tercer retiro es una medida populista? ¿En el fondo es un mal necesario?

– Es un mal necesario, pero entonces por qué el Gobierno no pone arriba de la mesa una propuesta adecuada para resolver los problemas que están afectado a los hombres y mujeres de este país. Ahora bien, que millones de personas se estén quedando sin fondos en las AFP, el que van a tener pensiones miserables, refleja una vez más hasta qué punto el sistema de las AFP está fracasado.

¿Qué opina de la propuesta de Joaquín Lavín con Mario Desbordes de utilizar los fondos del Seguro de Cesantía?

– Esa propuesta implica más de lo mismo, volver a utilizar los recursos que le pertenecen a los trabajadores en vez de ser el Estado el que aporte los fondos. Porqué no apoyan y votan un proyecto como el que votamos por el cual se cobra un royalty para que efectivamente las grandes multinacionales que están generándose utilidades por miles de millones de dólares, puedan surgir desde ahí los recursos para ir en apoyo de las familias chilenas. Porque siguen protegiendo a los más ricos, siguen protegiendo a los grupos económicos, por lo tanto la propuesta que están haciendo los dos precandidatos de la derecha, no resuelven el problema de las familias más humildes de este país, sino que por el contrario, le vuelven a quitar los recursos que le pertenecen.

¿Y qué piensa de que ambos candidatos, con mucho liderazgo al interior del oficialismo, propongan algo distinto a lo que el Gobierno está haciendo?

– Eso refleja hasta qué punto hoy día el Gobierno ni siquiera cuenta con el apoyo de sus propios parlamentarios, no nos olvidemos que también una mayoría de parlamentarios de derecha votaron a favor en los dos primeros retiros y ya el tercer retiro han anunciado en una parte importante de Renovación nacional que también lo van a apoyar. Los candidatos de la derecha son bastante vivos y tienen calculadora, y se dan cuenta que el respaldo que tiene hoy día el Gobierno es tan bajo, es el más bajo que ha tenido un Gobierno que evidentemente ellos prefieren desalinearse de las propuestas y la política del Gobierno y aparecer con la suya propia lo más alejado posible.

¿La figura de Sebastián Piñera es un lastre para los precandidatos?

– Dicho en buen chileno, es un cacho. Esa es la verdad, imagínate que Lavín se declara socialdemócrata y eso no se lo cree ni sus santos patronos. Lo único que está buscando con eso es tomar distancia de un Gobierno que el mismo apoyó, eligió y que ha sido parte involucrada durante todo este tiempo.

Festival de candidaturas

Ya que estamos hablando de precandidatos presidenciales ¿Cómo ve la carrera a La Moneda? Porque ya casi todos los partidos tienen sus precandidatos, han habido primarias además.

– Lo que tenemos en este momento es un festival de candidaturas, la verdad es que varios hemos perdido la cuenta cuántos hay. Aquí me parece que lo fundamental es que la oposición tengamos una candidatura presidencial única. Desde Acción humanista hemos estado realizando las gestiones y las vamos a seguir haciendo, para converger a través de una primaria amplia, en una candidatura presidencial única que nos permita y nos evite volver en definitiva a tener un Gobierno de derecha. Ya después de esta experiencia de estos cuatro años, creo que todos quedamos vacunados no sólo del covid, sino de lo que significa tener a la derecha gobernando, y lo que significa en términos de violación a los derechos humanos y postergación de las demandas sociales. Ahora bien, no basta con tan solo decir hagamos una primaria amplia y elijamos el nombre, hay un tema fundamental para nosotros que es definir elementos programáticos comunes básicos en los que estemos de acuerdo.

No hay que equivocarse, en la oposición no estamos de acuerdo en todo, hay algunos que han mantenido y profundizado el modelo neoliberal, como la Democracia Cristiana, como el PPD, incluso el Partido Socialista en su momento. Hoy día tenemos que ser capaces de converger en torno a un programa que efectivamente signifique un cambo profundo respecto del modelo económico político y social que ha imperado en el país durante estos 30 años.

¿Cuánto podrían influir los resultados de las elecciones de alcaldes, concejales, gobernadores y constituyentes?

– Acuérdate de mí, después de las elecciones de abril cada uno de los sectores políticos se va a declarar ganador y con el mayor derecho a conducir el proceso presidencial, tomando como fuente alguna de las distintas elecciones o algún corte, alguno no va a decir que sacó más alcaldes, otros van a decir que tuvo más votos en concejales, otros va a decir que tuvo más constituyentes, y alguno va a contar el número de gobernadores que tiene.

Lo importante es que dejemos de hacer el cálculo corto, acá o ponemos por delante los intereses y las demandas de un pueblo que está asfixiado o ponemos por delante una propuesta programática transformadora o la verdad es que al menos como oposición vamos a quedar como espectadores viendo a una derecha que, siendo minoría, pero teniendo capacidad de unirse, porque ellos saben que business are business, negocios son negocios, se ponen de acuerdo. Pero si nosotros seguimos en esta dispersión, corremos el riesgo que ellos sigan ahí apernados en La Moneda.

En el Congreso ha quedado en evidencia en más de un proyecto esa dispersión.

– Más de una vez, ha sido sistemática la votación de la Democracia Cristiana en proyectos emblemáticos para el Gobierno, donde la Democracia Cristiana le ha dado justamente los votos que el mismo Gobierno ha necesitado para sus proyectos y eso evidentemente no es la conducta que uno espera de un partido opositor que busca no simplemente cerrar las puertas al Gobierno, pero privilegiar lo que corresponde a nuestra mirada del Chile que queremos.

Y de entre ese festival de candidaturas al que hace referencia ¿Cuál es su candidato más allá como Acción Humanista, sino como un político que ha corrido una carrera presidencial? ¿Con quién tiene más sintonía en los programático?

– La verdad que entiendo que en esta pregunta se busca un nombre, sin embargo yo soy un convencido de las propuestas y de los programas. Yo cuando fui candidato presidencial, primero construimos desde el Juntos Podemos cuáles eran los elementos fundamentales que queríamos ofrecerle al país y eso todavía no lo he visto. Me parece que hay que ahí está la prioridad, por supuesto nosotros como Acción Humanista participamos de Chile Digno, y creemos que tenemos que superarlo buscando la convergencia al menos del mundo progresista de izquierda, que aspiramos a cambios, entonces hay varios nombres, está Daniel Jadue, en el Frente Amplio Gabriel Boric, Marcelo Díaz. Ellos tendrán que hacer un proceso de primarias o de definición interna, pero yo me voy a jugar por aquel candidato de este mundo que resulte ganador de un proceso de primarias y en torno a una propuesta programática clara construida en conjunto.

Pero sin dar su apoyo explícito ¿Quién cree que está haciendo mejor las cosas?

– Bueno, yo creo que Daniel Jadue hasta acá ha demostrado una gran capacidad de gestión, no nos olvidemos que sin ser candidato presidencial hasta el momento, tiene un tremendo respaldo que va mucho mas allá del Partido Comunista. Ellos han reconocido que el Partido Comunista no tiene una fuerza electoral del 16% o 18% que muestran las encuestas para Daniel Jadue, eso es el resultado de gente que valora y reconoce el trabajo que ha realizado en la comuna de Recoleta. Si ese trabajo uno lo proyecta al país, me parece que hay iniciativas que son tremendamente interesantes, no nos olvidemos que él fue el creador de las farmacias populares, que luego fueron imitadas por alcaldes de todos los colores políticos.

¿Y por qué Daniel Jadue y no por ejemplo Gabriel Boric? ¿Le falta más experiencia en la política dura?

– La verdad es que Gabriel Boric puede ser un excelente candidato, pero no nos olvidemos que es candidato desde hace una semana, por lo tanto es una situación totalmente nueva en la cual tendrá que ir desarrollando sus propuestas, el mismo Frente Amplio tiene que ir tomando definiciones mucho más claras. Yo creo que es importante que el Frente Amplio vuelva a surgir con mucha fuerza la vocación transformadora, que le dio origen y en donde nosotros también participamos, de apuntar a transformaciones profundas en la sociedad.

¿Esa frescura que en algún momento en sus inicios tuvo el Frente Amplio con rostros nuevos es lo que falta en la exNueva Mayoría? Porque al ver sus precandidatos uno se encuentra con caras conocidas, y si bien está Paula Narváez pero es la candidata de Michelle Bachelet ¿falta una renovación que se refleje en sus abanderados presidenciales?

– Para ser bien honesto, es que si uno mira la exConcertación o exNueva Mayoría o como se llamen hoy en día, lo que uno ve es no sólo las mismas caras, sino que ningún cambio de mirada, ningún cambio real, respecto de lo que se requiere para Chile, y es como si todo el estallido social les hubiera pasado por el lado. Me llama la atención, la Democracia Cristiana sigue apoyando un modelo que ha sido dañino y profundamente rechazado por una mayoría a partir del 18 de octubre.

Ximena Rincón ni más ni menos es una persona que ha estado vinculada con el mundo de las AFP, en el PPD tenemos a un Heraldo Muñoz que fue también vinculado a los Gobierno de la Concertación desde siempre, Paula Narváez está bien, se presenta como alguien nueva, fresca, pero que no participó de todo el proceso del estallido, ha estado afuera de Chile por muchos años y eso se pone hoy día como un valor,cuando en realidad necesitamos estar muy compenetrados de lo que sucede en nuestro país, más que mal fue parte del gobierno de Michelle Bachelet y hoy día hay una suerte de aureola como si se hubiera olvidado todo el mundo de que en esos años se mantuvo y se profundizó una serie de inequidades sociales que son las que fueron conduciendo hacia el estallido.

El estallido no es el resultado del año y medio que llevaba Piñera en el poder, el estallido es el resultado de una acumulación de una profunda sensación de abandono, de inequidad, de postergación, que se venía sintiendo hace muchos años. Fui candidato presidencial el 99 y ya en ese momento lo que más escuchaba recorriendo el país era la palabra abuso, inequidad, la injusticia en la distribución del ingreso, la salud y la educación como negocio. Y lo que uno ve en el mundo de la exConcertación es que siguen exactamente los mismos, con las mismas propuestas, con algunas promesas que cuesta bastante creer que ahora sí que sí.

No basta el retiro desde las AFP

¿Y Pamela Jiles le parece una buena precandidata?

– No, nosotros tenemos diferencias profundas por algo nos salimos del Partido Humanista un grupo muy grande del partido y nos salimos justamente porque tuvimos diferencias importantes respecto del modo en que se estaba desarrollando la política y como se estaban relativizando valores fundamentales. Y con Pamela Jiles tenemos diferencias importantes y no representa el sentir que tenemos en el seno humanista.

¿Jiles ha capitalizado de cierta forma el descontento de las personas asumiéndose la supuesta representación de los proyectos de retiro del 10%?

– Ella tiene una gran capacidad comunicacional y de manejo de redes, pero cuidado, los proyectos de retiro del 10% de las AFP, hay muchos que provienen de distintos diputados y de distintas bancadas, así que no es apropiable por nadie. Ahora, que haya una parlamentaria que hace más publicidad al respecto y se lo atribuye, me parece que habría que preguntarle a varios parlamentarios, es una construcción colectiva y de ninguna manera una construcción aislada.

Y por otra parte, creo que para ser candidato y sobre todo Presidente de la República, no basta con tener una propuesta respecto del retiro de los fondos de las AFP. Para ser Presidente necesitamos un programa completo que involucre muchos otros temas, alguien que tenga capacidad de trabajar en equipo en un colectivo y construir propuestas en materia de Salud, de Educación, en materias Medioambientales, son muchos los temas.

Pero más allá quizá de no mostrar un programa más acabado, de todas maneras Jiles aparece marcando en las encuestas.

– Está bien que sea así y tiene todo el legítimo derecho de aparecer y marcar presencia y la gente tomará sus decisiones, pero a la pregunta si yo o Acción Humanista podría ella ser nuestra candidata, la respuesta es no. Ahora bien, las encuestas hay que ir mirando cómo van progresando, habrá que ver si en definitiva ella decide ser candidata o no, si su partido la proclama o no, faltan muchas cosas todavía. Pero no me parece haber visto en ella o en el Partido una búsqueda de una construcción colectiva en conjunto con otros posibles actores para construir un futuro proyecto de gobierno.

¿Hay un personalismo peligroso ahí?

– Yo creo que esos personalismos no le hacen bien a la sociedades hoy en día, ni en Chile, ni en Brasil, ni en Estados Unidos, ni en ninguna parte. Insisto, aquí hay una cuestión más de fondo, en el humanismo hay cuestiones muy intransables, como la no violencia activa, y cuando tienes una Pamela Jiles que plantea y apoya la pena de muerte, ahí tenemos una diferencia de fondo. Y después si revisas las votaciones de ella, hay muchas ocasiones en las que ha votado junto con la derecha. Cuando fue la única que no permitió que el voto fuera obligatorio para este proceso, para que toda la gente fuera a votar, o el derecho al uso medicinal y personal de la canabis, hay muchos temas en los que diferimos en cómo ha votado.

En vista de lo que ha pasado en Brasil y en Estados Unidos en materia de personalismos, ¿hay alguien en la política chilena que tenga ese perfil?

– Por lo pronto José Antonio Kast, como no. Son eventuales candidatos presidenciales que en su momento han alabado a Bolsonaro y a Trump, y que además han mantenido un vínculo con esos presidentes, particularmente con Bolsonaro, el mismo que hoy día tiene una tragedia en Brasil con miles de muertos al día. Me parece que esos personajes en general se visten de sonrisa, carita feliz, pero en definitiva son personajes que validan la xenofobia, que validan la discriminación hacia los extranjeros, que no buscan el reconocimiento de los pueblos originarios, que han planteado una serie de propuestas que me parece que van muy lejos del tipo de sociedad que aspiramos.

¿Kast sería el Bolsonaro de Chile, entonces?

– Kast sería una expresión de bolsonarismo acá en Chile, cómo no. Kast y el Partido Republicano.

¿Y quién seria el Donald Trump chileno? Porque Kast tiene recursos, pero no es un magnate multimillonario.

– Yo creo que Kast sintetiza muy bien lo que son estas posturas, la postura de un Trump de un Bolsonaro, de un Duterte en Filipinas, que es alguien que ha llamado a salir a defenderse con las propias manos a matar a los delincuentes, los narcoraficantes, que están a favor de la pena de muerte, que impiden los derechos plenos de las mujeres a disponer de su propio cuerpo, que rechazan el matrimonio homosexual, que impiden la adopción homoparental.

El “gatopardismo” de la derecha

Si no es alguien de la izquierda quien logre llegar a La Moneda ¿Quién de derecha podría hacer un mejor Gobierno?

– No te voy a dar ningún nombre porque aquí hay una convivencia de simpatías que poco tiene que ver con la realidad. Hoy día se muestran todos simpáticos, muy sensibles, pero el nivel de hipocresía que hay en la derecha me impacta. Mientras han estado en el Gobierno, varios que eran ministros y que fueron diputados, que validaban cualquier acción del Gobierno, que negaban que se estaban violando los derechos humanos, que les parecía maravilloso el IFE de 65 mil pesos, un Briones que se aplaudía por el fantástico aporte que le habían hecho a las familias de 65 mil pesos, hoy día aparecen sorprendidos de lo difícil que es la vida. Por el contrario un Mario Desbordes, que me encantaba en el Congreso, desde que está de candidato buscando captar a los sectores más duros, se ha alineado con Carabineros negando que esté violando los derechos humanos, que esté siendo una manga de corruptos que se han robado 40 mil millones de pesos.

No hay absolutamente ninguno en este momento que me parezca que esté en condiciones de conducir nuestro país. Lo digo con más claridad todavía, creo que sería una irresponsabilidad histórica que en Chile vuelva a gobernar la derecha después de este gobierno de Piñera, que ha sido un verdadero desastre, sobre todo en materia de derechos humanos, en materia social y en materia de posibilidades de desarrollo para las familias chilenas.

Y además no se han podido desligar de sus compromisos económicos.

– En el fondo no les interesa desligarse, están íntimamente vinculados, piensa en el presidente Piñera. Hicimos una presentación a la Contraloría de la República junto a otros diputados por el caso Enjoy, donde tienes a un Presidente de la República que firma un decreto, el Decreto 77, que lo beneficia a él y a su familia directamente. Entonces los conflictos de intereses que tú has tenido con este presidente, que por lo demás lo he dicho siempre y lo reitero, nunca le ha quitado la vista al incremento de su propio patrimonio personal, cuando él dice que del año 90 está dedicado al servicio público, mentira. Mientras fue senador, mientras fue presidente de Renovación Nacional y mientras ha sido Presidente de la República, su patrimonio crece, crece y crece y él no le pierde el ojo, porque debe tener escrito en su escritorio “al ojo del amo, engorda el ganado”, así maneja las cosas.

¿Considera entonces que hay un fideicomiso “tuerto”?

– En la revista Condorito había un ciego que pedía propina, pero que en realidad veía todo, tenía unos anteojos con los cuales podía ver todo. Bueno, ese es el fideicomiso de Piñera. Es tan curioso lo que se vive en Chile, porque todos sabemos que ha estado involucrado siempre en situaciones irregulares, información privilegiada en LAN, la lista es larguísima.

La salida del Partido Humanista

¿Cuáles fueron sus razones para dejar el Partido Humanista? ¿Salieron o los sacaron del partido?

– Desde el 2018 en que asume una nueva directiva del partido, empezamos a ver cómo se empezó a distanciar de lo que eran los elementos fundacionales del humanismo y se empezó a privilegiar los protagonismos personales, los personalismos, el ego, la competencia interna, el gallito por una mayoría, los recursos, quién los maneja y cuánto se dispone y eso se fue acrecentando con el tiempo. Por supuesto yo lo conversé muchas veces en distintas reuniones intentando retomar el espíritu del humanismo y cuando llegué al convencimiento que eso no era posible, tomé la decisión de dar un paso al costado y renunciar al partido de toda mi vida, pero no al humanismo, por eso formamos Acción Humanista.

¿Se arrepiente de haber dejado el Partido Humanista?

– Cómo me voy a arrepentir, por el contrario creo que fue una decisión muy coherente. Por cierto que en su momento me produjo dolor y tristeza, porque es un proyecto en donde uno ha estado toda la vida, pero lo sigo sintiendo como una decisión muy coherente. Imagínate lo que ha pasado en el partido, cuando tienes una diputada que declara públicamente que está a favor de la pena de muerte y no hay una declaración clara del Partido Humanista. En otros tiempos una persona que hace esas declaraciones no sigue en ese partido y no es necesario pasarla por la instancia formal de un Tribunal Supremo, no sigue en el partido porque hay una diferencia de mirada.

Es muy triste lo que ha pasado con el Partido Humanista, si a eso le sumas lo que pasó con Flor Motuda, imagínate. Pero es un problema que ellos tendrán que reflexionar y evaluar. Pero también las bases del Partido Humanista hay muy buena gente, muy voluntaria que le pone el hombro, yo sigo teniendo mucho vínculo con militancia de base, comunal, territorial del partido.

¿Extraña al partido?

– Después que me fui, no moví un solo dedo para convencer a alguien que se saliera del Partido, porque creo que no es adecuado, creo que no corresponde. No hablé con ninguna persona, hay gente que se sigue saliendo por decisión propia, pero quién sabe si en el futuro nos volvemos a encontrar, a reconstruir un partido humanista vinculado con lo que son nuestros orígenes. Yo creo que es posible y es una aspiración que tengo.

¿Y por qué no quedarse a luchar en la interna? ¿O era muy desgastante?

– Esa pregunta me la han hecho varias veces a lo largo de mi vida. En un momento nosotros nos salimos de la Concertación el año 93 en el Gobierno de Aylwin y nos preguntaron mucho ¿por qué no cambiarla desde adentro? Porque llega un momento en que te das cuenta que no es posible la transformación desde adentro, entonces con el Partido Humanista nos pasó lo mismo, durante mucho tiempo intentamos hacer los cambios desde adentro, pero al final los humanistas tenemos un principio que es “no te opongas a una gran fuerza, retrocede hasta que aquella se debilite, y entonces avanza con resolución”.

¿Influyeron las diferencias con Pamela Jiles y el liderazgo que tomó?

– Liderazgo que ella tomó, no. Pero por supuesto que influyó más bien en que desde la directiva del partido no se pusiera el acento en los temas que para nosotros siempre habían sido prioritarios, lo colectivo versus los egos personales, lo conjunto versus el personalismo, entonces yo no me retiré del partido por Pamela Jiles, mi decisión después de estar 40 años en el humanismo no pasó por Pamela Jiles, de ninguna manera, ella había llegado recién al partido y con una candidatura. No, esto tuvo que ver con una diferencia de fondo de quienes estaban conduciendo el proyecto.

¿Y qué opina del rumbo que tomó el Partido ahora con la figura omnipresente de Jiles junto a Pablo Maltés en la franja, por ejemplo?

– No hay nada más lejano a la esencia del humanismo que la cuestión paternalista, qué es eso de la abuela y el abuelo, por favor. Está bien, pueden ser personajes, pero hay gente maravillosa en el partido que no necesita estar apadrinada por alguien en particular. Más bien me ha parecido que es la utilización de una franja para la campaña de gobernadores que no tiene franja. Pero ni siquiera tanto, porque tampoco lo he escuchado hablar mucho en cuanto a propuestas.

Finalmente ¿es su aspiración que Acción Humanista termine formándose como partido formalmente?

– Hoy día legalizarse antes de un proceso electoral es dividir la energía, hoy estamos concentrados en este proceso para abril y después nos vamos a concentrar en el proceso de las elecciones presidenciales y parlamentarias, donde vamos a levantar candidaturas en muchísimos sitios, sino en todo Chile. El tema de la legalización como partido político es un tema que vamos a ver inmediatamente después del proceso electoral de fin de año.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir Arriba